viernes, junio 13

[+] riesgos capitales

Aparte de uno que otro concejal corrupto, cientos de huecos en las calles, algunos taxistas abusivos y muchos amigos de lo ajeno creo que deberíamos recordar esos riesgos que pueden hacernos amar a nuestra querida Bogotá.

Vivir en Bogotá es un constante riesgo de:

- Quejarse a diario de lo buen vividero que es esta ciudad que nos trata tan mal...
- Disfrutar de tardes soleadas, donde el azul del cielo y la temperatura del ambiente nos hacen olvidar que estas tierras las llamábamos "la nevera".
- Poder "vitriniar cada tres cuadras" porque ahora parece que hay más centros comerciales que casas.
- Saber que las mujeres más lindas son las paisas, las bumanguesas, las caleñas, las llaneras, las costeñas y ¡todas estudian o viven aquí!
- Tenemos todo el abecedario para disfrutar a todos los precios y todos los sabores: zona T, G, M, U y hasta H.
- Semanalmente saber que inauguraron un nuevo megacolegio distrital allí donde los niños lo necesitan... ¿también tendremos megaprofesores?
- Tener todo tipo de "consulados" donde los vallenatos,, los boyacos, los salseros, los regetoneros, los paisas, los tangueros, los champeteros, todos... tenemos donde sentirnos en casa, ya sea por la música o por la comida.

Claro hay muchos más riesgos, pero en el que gustaría que todos asumiéramos es el de considerarnos ciudadanos y construir una mejor ciudad con nuestra civilidad, con nuestro "don de gentes", con nuestra capacidad de quejarnos, denunciar y participar. Esta meseta llamada Bogotá lejos está de ser el mejor lugar para vivir, pero también podría estar más cerca: tarea de los de arriba, de los de abajo y desde los de al lado.

3 comentarios:

Maria Angélica dijo...

Gracias por recordarme que la diversidad de mi ciudad y la calidez de sus habitantes son las razones que hacen que ame cada día más a mi Bogota divina y coqueta!

Lonely Paul dijo...

Hello

Sebastián Dávila dijo...

¡Alex para alcalde!

De acuerdo en todo. Amaré esta ciudad hasta el fin de mis días o hasta que Lucho vuelva a la alcaldía. Bogotá no tiene nada que envidiarle nada a ninguna metrópoli del mundo.

Saludes

PD: Dios lo oiga con lo de los superprofesores