jueves, septiembre 21

[+] patrimonio [-] destrucción

Carrera 17 con calle 60
Cuando se va por la calles de la ciudad y se encuentran escombros, basura y rastros de vandalismo la pregunta es cómo alguien puede atentar contra lo que puede ser su calidad de vida. El 24 de septiembre vamos a celebrar el día del patrimonio, es decir, el día que hacemos memoria de algo que alguien hizo y nos ha heredado a los que vivimos actualmente y que estamos comprometidos a cuidar para los que vienen en el tiempo.

Pero hagamos un juego de palabras y pensemos en el patrimonio como el recuerdo y como su significado económico. Cuántas veces se hacen las mismas obras con el dineros de nuestro patrimonio y hay que arreglarlas o volverlas hacer, ya sea por estar mal ejecutadas o porque los mismos ciudadanos las dañan, no las cuidan o simplemente las destruyen para su propio beneficio.

Un ejemplo para ilustrar: Hace algunos años surgieron, en medio de la polémica, los famosos bolardos. Elementos de cemento que pretenden separar los ándenes de las vías públicas, por un lado para proteger a los peatones y por otro para asegurar que no se invadiera su espacio. Luego de las discusiones se encontró otra solución: hacer los andenes más altos de manera que los autos no pudieran sobrepasarlos. Sin embargo, en aquellos lugares donde los bolardos sobrevivieron los mismos dueños de las casas o negocios han empezado a destruirlos para poder parquear y usar el espacio del peatón para su beneficio propio. Esto es vandalismo y nadie dice nada: ni vecinos, ni autoridades. Todos sabemos que el espacio público no es una de las mayores preocupaciones de esta administración pero parece que tampoco lo es para nosotros como ciudadanos.

Así los bolardos, al quitarlos se convierten en escombro, el hueco que queda va deteriorando el anden, luego viene el agua y agrieta el piso y queda un espacio propicio para la basura y así nuestro patrimonio como elemento arquitectónico y económico se va acabando ante nuestra indiferencia y la de las autoridades.

9 comentarios:

Ricardo Muñoz dijo...

Los bolardos son lo mas horrible que se han inventado, menos mal ya hay "nuevas versiones" me parece tenaz esto que la misma gente destruya para parquear... ya nos estça tocando esquivar de nuevo carros en los andenes eso esta muy mal. Felicitaciones por el blog, actualicen mas.

Liliana Velez dijo...

Es muy cuestionante lo del vandalismo. Es "normal" en todas las ciudades pero no por ello aceptable. Una ciudad limpia, con buena infrastructura´genera seguridad y pertenencia.

Anónimo dijo...

Carcel para los que dañen la ciudad.

Kike el rey dijo...

Ese cuento que los bolardos son para el servicio del ciudadano si no me la creo: Me he pegado tres veces contra ellos, dos en la espinilla y otra en la rodilla: los bolardos son perjudiciales para la salud. Eso si, que no los destruyan ¡que barbaros!

Liliana Corredor dijo...

es triste como o la administracion no cuida o nosotros tampoco. Incluso los transmilenios hay veces están rayados o pelados por que alguien quizo, eso si está muy mal. a cuidar y denunciar.

Catalina Gómez dijo...

Yo no sé pero me da colera que la ciudad que estaba tan bonita se este deteriorando asi.

Lina Gutiérrez dijo...

Esos bolardos nunca me gustaron, me alegra que ya no los estén poniendo pero esa vaina de destruirlo si me parece el colmo, deberían hacerlos pagar o algo asi.

NaNa dijo...

Que buen blog, como siempre. Hace mucho no pasaba por acá. Un saludo de otra compañera de comunicación de la universidad.

Muy buen trabajo.

Anónimo dijo...

Hola genial tu blog te felicito, quisiera invitarte a conocer www.ladiscapacidad.com se pueden hacer consultas psicologicas en los foros