sábado, septiembre 2

Corrupción [+] ciudadana

Todos quisiéramos vivir en una ciudad ideal. Una ciudad 100% humana e incluyente. Cada día en nuestro camino tenemos imágenes que nos hacen pensar cuan lejos estamos de eso. Y la confianza en la instituciones nunca es la que se merecería un estado social de derecho como el que se supone somos.

La corrupción absorbe un alto porcentaje de nuestro presupuesto y aún no hay un mecanismo eficaz para llegar a un nivel tolerable. Pero esta corrupción no sólo se da en las esferas del servicio público, la empresa privada es un hervidero de intereses, comisiones y favoritismos. Pero lo más grave es que los ciudadanos del común aceitamos ese mecanismo con las pequeñas, y para nosotros insignificantes, acciones.

Hace unos días un amigo cometió una infracción, se paso un semáforo en rojo, la multa ascendía a $400.000. Faltando un día para cumplirse el plazo, hizo una llamada a la “persona clave”, ya era tarde para evitar el pago pero sólo canceló: $100.000. Yo mismo entregue $25.000 el día que me pase cinco minutos del pico y placa. Muy bien por nuestros bolsillos, pero luego ¿Cómo exigimos una policía libre de corrupción? ¿No deberían recibir?, ¿Que es culpa de ellos? ¡Claro! ¿Pero no sería mejor no ofrecer? Mejor dicho, todos somos culpables.

No se trata de ser moralista (hay que cumplir las normas), no se trata de dárselas de buen ciudadano. Es pensar que podemos tener un país diferente, una ciudad mejor y que no podemos quedarnos en “es que yo no me la dejo ganar”, o que como estamos en “el país del Sagrado Corazón”, todo vale.

La ciudadanía se construye sobre la base de compartir un espacio común con sus oportunidades y con sus amenazas, sobre cumplir algunas normas y sobre participar en la construcción de ciudad. Una ciudad donde nos sintamos tan libres que optemos por acoger y cumplir los mínimos éticos para convivir.

8 comentarios:

Antonio López dijo...

Si suena a discurso mamerto, pero como pensamos que es un discurso mamerto esta vaina nunca va cambiar. Creemos que pequeñas opciones personales no pueden cambiar la sociedad pero pienso que si.

Diana Tabares dijo...

la palabra clave es: "circulo vicioso". Es que pagar una multa con estos salarios tan bajos....entonces uno se desprende de los 30 mil pesitos... y los poicias reciben pues sus salarios tambien son bajos y asi y asi y asi.

M.C. WILISWAY.COM dijo...

los felicito muchachos, excelente trabajo,es el maldito blog mas aburrido q he leido en esto mes.

felicidades.

Pd. quiero mis tres minutos de vuelta.

Kata Londoño dijo...

Lei en algun lado que ser "país en vía de desarrollo" es el eterno NUNCA seremos desarrollados. Asi que toca es seguir viviendo en este eterno querer ser.

Álvaro Ramírez dijo...

álex: me gusta esta reflexión, es sincera y descarnada. Y creo que la solución está en detenerse y pensar. Estos temas pueden parecer ser aburridores pero no lo son.
El pais puede cambiar, si nosotros sus habitantes cambiamos

Patton dijo...

Pues si, nos vivimos quejando de que "es un gobierno de corruptos", "país de cafres", y todo es culpa de la administración de turno ... cuando la realidad es que quienes alimentan las redes de corrupción ... son los ciudadanos. No creo que un funcionario soborne al otro ... somos los ciudadanos quienes o sobornamos, o nos quedamos callados cuando lo vemos (que es casi lo mismo que hacerlo). Recuerdo administraciones tanto nacionales como distritales que han tenido las mejores intenciones para combatirla ... pero eso es algo ya instaurado en nuestra cultura, y necesataría décadas de esfuerzos continuados para obtener resultados ... y aquí eso de la continuidad ... no es común.

Costennita dijo...

me agrada el nuevo diseño!

Anónimo dijo...

no entendi la nota de referencia en alto porcentaje, cuando direcciona a la pág de Transparencia por Colombia pero a ningún lugar en especifico, es una afirmación sin datos???????